La Estancia La Chica, fue construida entre 1870 y 1874, por nuestro tátara abuelo en segundo grado, Julio Cleofé Pacheco, como regalo de casamiento para su esposa Marcelina Carrera.
Ellos ya con tres de sus hijos se mudaron allí, para septiembre de 1874.
El diseño original en forma de fuerte, y lados rectos, se utilizaba de manera común en edificaciones de zonas rurales extremas, dado el riesgo de malones. El mirador permitía al centinela poder observar largas distancias en la llanura y en caso de asedio, tener una ventaja en la defensa.
Los materiales de construcción fueron traídos desde Francia, y viajaron en carretas hasta la zona.
Los catálogos de muebles y herrería proveían una cantidad de artículos que se encargaban por correo a europa y se remitían en barcos.
Aparte de las dependencias del edificio principal, la estancia contaba en el casco principal con dos aljibes, una pérgola externa y una caballeriza.
Dentro del pozo de uno de los aljibes se encontraron muchos restos de “basura” con vajilla rota, y restos de descartes que hacen pensar que se utilizó como pozo de basura.
La Estancia originalmente tenía una extensión de 8200 hectáreas, siendo una de las más grandes de la provincia.
Al fallecer Julio, Marcelina tiene la necesidad de contratar a un Administrador de la asienda y es así como conoce a Miguel Jacobo Solanas, un joven ganadero de una prominente familia Entrerriana. Con el paso de los años, Miguel se enamora de una de las hijas de Marcelina, llamada Julia del Carmen, quienes se casaron y vivieron allí muchos años. Ellos son nuestros bisabuelos. De su unión nace la familia Solanas Pacheco, de la cual descendemos.
Con el crecimiento de los hijos de Marcelina, se reparten las tierras de la estancia y sus hijos en algunos casos fundan nuevos establecimientos, como la Estancia “Los Ángeles” dónde Dolores Pacheco y Marcelo
viven un tiempo, luego Dolores donaría las tierras para la fundación del pueblo que hoy lleva su nombre.
La Estancia “La Laura” vecina a los ángeles. Otras tierras serán vendidas a la familia Strumagou, que ya tenían tierras en lotes vecinos, y así se fue diluyendo la grandeza de la estancia original.
Con el tiempo el casco original fue vendido a varios dueños que no supieron entender la magia de una pieza arquitectónica que fue muriendo poco a poco, hasta que en 2024 fue derrumbada totalmente.
Allí nacieron hijos de Julia del Carmen, nuestro bisabuelo. El Dr Miguel Ángel Solanas Pacheco y tres de sus hermanos, Esther “Beba”, Rodolfo “Rorro” y Agustín.
Luego se mudarían a Concepción del Uruguay, Entre Ríos para fundar la Chacra San Marcelo…. Pero esa es otra historia para más adelante.
Gracias Ana Laura Pometti por las fotos, yo edité las otras
